El clima de enfrentamiento entre el gobierno de Daniel Scioli y el sector del peronismo disidente que encabeza Francisco De Narváez se profundizó ayer con una nueva tanda de críticas cruzadas que involucraron a ministros y legisladores, en lo que resulta el anticipo de una disputa que podría enfrentar a ambos dirigentes en los comicios bonaerenses de 2011.
La nueva polémica se desató luego de que De Narváez acusara a Daniel Scioli de encabezar "un gobierno de cartón". Pero no se quedó en eso: afirmó que el mandatario provincial es "un títere de los Kirchner" y sostuvo que gasta "un millón de pesos por día en publicidad de cosas que no hace".
La embestida encontró enseguida la réplica oficial. Los ministros Alberto Pérez y Baldomero Alvarez de Olivera afirmaron que el empresario y diputado nacional "vive de slogans basados en mentiras" y lo invitaron a debatir propuestas para la Provincia.
Pero los cruces que involucran a los dos dirigentes que mejor miden en territorio provincial, ayer tuvieron un segundo capítulo.
El ministro de Economía Alejandro Arlía, sostuvo que los conceptos de De Narváez fueron "muy frívolos" y las declaraciones "muestran un fatídico desconocimiento de la realidad".
"Pero es no es lo más grave, porque también planteó que el gobernador no hace nada por el interior de la Provincia, cuando este año estamos fortaleciendo las arcas municipales en 2.300 millones de pesos con el Programa de Desendeudamiento, con un nuevo fondo el Fortalecimiento de los servicios municipales, con un aumento de las transferencias de coparticipación y una serie de instrumentos financieros diseñados para facilitar el funcionamiento de toda la Provincia".