Rechazan el desembarco del líder de la CGT en el PJ bonaerense. El polo de jefes comunales que resisten al sindicalista es liderado por Jesús Cariglino de Malvinas Argentinas y lo acompañan Luis Acuña de Hurlingham, Joaquín de la Torre de San Miguel y Sandro Guzmán de Escobar. Se sumó, por supuesto, el ultrakirchnerista Mario Ishii de José C. Paz.
Este martes ocurrió uno de esos hechos políticos trascendentes que una mirada distraída podría confundir con un evento casi social. Cinco poderosos intendentes de la primera sección electoral decidieron coordinar su acción política.
Jesús Cariglino, Mario Ishii, Sandro Guzmán, Luis Acuña y Joaquín de la Torre, se juntaron en Malvinas Argentinas en lo que fue la tercera reunión de este grupo de caciques de la región noroeste del Conurbano, realizada en el lapso de siete días.
No es una hecho habitual ni anecdótico. La intensificación del ritmo político es directamente proporcional a la blitzkrieg del camionero Hugo Moyano para quedarse con el control del PJ bonarense.
Los intendentes ya vienen sufriendo bastante la voracidad de Moyano que a través de las empresas de recolección de residuos, se lleva la parte del león de los presupuestos municipales. Es que en su doble rol de líder de los camioneros y presunto dueño de la empresa Covelia, los fuerza a negociaciones desventajosas y bloquea la municipalización de los servicios de basura, un viejo anhelo de varios caciques del Conurbano.
No hay que ser muy imaginativo parada darse cuenta como se agravaría esa desigual relación si suma la conducción del PJ bonaerense. Es que Moyano es el vicepresidente de la estructura que en los hechos está sin conducción por la convalecencia de su titular, el vicegobernador Alberto Balestrini.
Por estas horas no son pocos los intendentes que se maldicen por haber aceptado