El proyecto de “Hora Amigable”, presentado por la concejal Giuliana Rueda, propone una adhesión voluntaria de comercios y prestadores de servicios para establecer días y horarios con menor intensidad de estímulos sensoriales, como ruidos, iluminación y pantallas. La iniciativa apunta principalmente a generar espacios más confortables para personas neurodivergentes, personas con discapacidad y adultos mayores.
Sin embargo, desde el conocimiento del mismo surgieron cuestionamientos desde distintos sectores vinculados a la discapacidad, que remarcan que el proyecto no habría sido trabajado de manera conjunta con las instituciones y que, tal como está planteado inicialmente, podría generar una inclusión limitada al concentrar las condiciones de accesibilidad en un momento específico.
Desde las instituciones sostienen que la iniciativa podría ser bienvenida si se construye de manera conjunta y se tienen en cuenta las necesidades concretas de quienes atraviesan diariamente distintas barreras. En ese sentido, remarcan que la inclusión no debería quedar ligada a una determinada franja horaria, sino que debería avanzar hacia condiciones que permitan a las personas con discapacidad acceder y desenvolverse en los distintos espacios de la ciudad durante cualquier momento. La posibilidad de generar ámbitos con menos estímulos sensoriales es valorada, pero plantean que para que sea una política de inclusión genuina debe ser trabajada junto a las organizaciones y personas directamente involucradas.
Al mismo tiempo, señalan que existen demandas históricas que continúan sin respuestas y que tienen un impacto directo en la vida cotidiana como traslados, oportunidades de trabajo, veredas en condiciones, rampas, necesidades que dificultan el día a día a las personas con discapacidad y que vienen reclamando desde hace años. En ese sentido, plantean que la discusión sobre la “Hora Amigable” puede ser una oportunidad para abordar una agenda más amplia de accesibilidad e inclusión, que contemple no solamente los estímulos sensoriales sino también la movilidad, el acceso al empleo y las condiciones del espacio público.