La ordenanza que proponía actualizar los sueldos según el IPC fue frenada por el Ejecutivo en Pergamino. Desde la oposición aseguran que no había impacto presupuestario y que la medida buscaba evitar el deterioro del poder adquisitivo.
El veto del intendente volvió a poner en primer plano la discusión por los salarios municipales. La iniciativa, impulsada por los gremios y aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante, proponía un mecanismo de actualización automática atado a la inflación, con el objetivo de evitar que los sueldos queden rezagados frente al aumento sostenido de precios.
De acuerdo al informe presentado por Silvia Viera de Fuerza Patria, los incrementos salariales otorgados en lo que va del año quedaron muy por debajo de la evolución inflacionaria: mientras el índice acumulado del primer trimestre superó el 12 %, los aumentos aplicados apenas alcanzaron el 1% en marzo y un 1,9% en abril. Esta diferencia, según la mirada de la edil sumada al incremento de tasas municipales, profundiza la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores “esto es un desprecio a todos los trabajadores municipales”.
En ese marco, la concejala sostiene que la ordenanza no generaba un desbalance en las cuentas públicas e incluso proyectaba un ahorro dentro del ejercicio 2026. Por eso, desde la oposición interpretan que el veto no responde a razones económicas ni legales, sino a una decisión política que impacta directamente sobre los ingresos de los empleados municipales, manteniendo abierto el conflicto por la actualización salarial.